Amichis, alquilamos la casa! Notición!
Confieso que fue uno de los temas que más nos preocupó. Al principio la idea era dejarla al cuidado de Guada y mis papás, hasta que nuestros amigos nos convencieron de no dejarla sin habitantes permanentes. Los chicos no estaban muy conformes con la idea de que desconocidos usaran sus cosas. Al Franchu y a mí nos daba muchísima fiaca solo pensar en meter todo en cajas. Y además, dicen que las cosas se empiezan a romper si no se usan.
Lo que nos terminó de convencer fue cuando vimos los costos fijos que teníamos que afrontar de todas formas — eran bastante elevados, y la verdad es que un peso menos al arrancar el viaje nos venía muy bien. Sino empezábamos con demasiada carga.
Y cuando encontramos a la familia, entendimos que fue la mejor decisión que pudimos tomar. Es una familia de amigos franceses conocidos que les queda un año más en Argentina — y justo se irían en julio de 2027. Más redondo imposible. Y lo mejor de todo es que no tenemos que empacar nada ni dejar la casa vacía. Como ellos no tienen casi nada, podemos dejar todo en su lugar, y sabemos que lo van a usar y cuidar como nosotros.
Con este gran tema resuelto — uno de los más difíciles de la lista — se nos despeja bastante el panorama. Y de alguna forma, también nos está llenando de ilusión todo lo que se viene.
¿Cómo viene el resto? Avanzando a un ritmo así nomás. Para mi ansiedad, querría que todo se resolviera YA. Pero también entiendo que todo tiene su proceso. Muchos temas están correlacionados entre sí — hasta que no se va cerrando uno, el otro no puede avanzar, por más ansiedad que tenga.
Quizás esta sea la lección que me toca aprender en este viaje: encontrarme con la paciencia china que nunca tuve. Y también aprender a disfrutar más el proceso en lugar de mirar tanto el resultado.
Aunque… ¿es un poco difícil no?
Una victoria a la vez! y hoy se celebra!

